Acuérdese que, si alguna vez precisa de una mano amiga, usted la encontrará al final de su brazo. Al volvernos más viejos, descubrimos porqué tenemos dos manos, una para ayudarnos a nosotros mismos, y la otra para ayudar al prójimo
Audrey Hepburn

MUSICA

PRESENTACIÓN

COMO COSER Y CANTAR...LA COSA ES COMENZAR...

  Una cama tiene, aproximadamente, una medida estándar y un uso principal común. Sin embargo, lo que cada persona hace en ese espacio depende de sus circunstancias personales, del momento que está atravesando cuando se tiende en ella. En una cama se nace, se descansa, se sueña. Es tálamo, guarida, camilla y, si somos afortunados, hasta de mortaja primera: el lugar donde exhalar el último suspiro, el último sueño.

  La cama de Frida Kahlo, como muchas otras, sirvió de refugio, de nido, esponja, depósito y, lamentablemente, de "potro de tortura" , tal como la describe Rosa Montero en : "Frida Kahlo: El mundo es una cama"(Historias de mujeres, de  Santillana Ediciones). Los detalles biográficos de de Frida son conocidos por mucha gente, por diferentes razones: su vida, marcada por el dolor; su genialidad y "excentricidades", plasmadas en su obra pictórica; su relación con Diego Rivera; su militancia y sexualidad y por las numerosas obras de teatro y películas- unas más afortunadas que otras- basadas en su biografía.

   Algunos detalles específicos de Frida Kahlo, sin embargo, han llamado la atención de un cierto grupo de personas, alrededor del mundo: postrada en su cama, nueve meses, por un ataque de polio durante su infancia; el accidente en tranvía, que le machacó el cuerpo, obligándola a vivir en su lecho durante dos años más, cuando contaba tan solo con dieciocho años; los 28 corsés que tuvo que utilizar durante toda su vida, asì como las 32 operaciones y tratamientos dolorosos e inútiles; el dolor y la fatiga crónicos, que la hicieron adicta a la morfina y el alcohol; las múltiples representaciones plásticas de su cuerpo herido y prisionero, así como la incomprensión y falta de tolerancia , de ciertos sectores de la sociedad en la que vivió, han convertido a Frida en emblema de quienes tenemos que lidiar con la fibromialgia.

   ¿Por qué la necesidad de un emblema, un símbolo?  Sin pretender hacer un estudio exhaustivo, erudito o aceptablemente fundamentado, diré que, en mi opinión, generalmente se aceptan cualquier clase de "excentricidades" en los "genios" y, además, se consideran inevitables los sufrimientos como parte del proceso creativo.
    Sin embargo, para el resto de los mortales, contar con una figura para identificarse y para, en el caso de la fibromialgia, "hacer  visible lo invisible", es de vital importancia en este proceso de darle voz y presencia a este síndrome de múltiples manifestaciones.

   No pretendo, con estas líneas, ponerme en los zapatos de Frida: yo no soy experta...ni en Kahlo ni en la fibromialgia. Lo único que conozco, en profundidad aunque con poquísimas certezas, es MI historia con esta okupa griega que, desde hace un par de años, se empeña en darme lecciones a la antigua: con palmeta, tirones de oreja y castigos en el "rincón". 

   Salvando las distancias, estas líneas son como aquel espejo que, la madre de Frida, instaló en el cielo de la cama donde la pintora pasó su larga convalecencia después del accidente en tranvía. Ese espejo le permitió observarse, imaginarse y reconstruirse con todo su dolor, con toda su curiosidad y, espero, con todo el goce que, de cuando en cuando, le hayan brindado sus amantes y sus amores.

Yo, como la egoísta que soy, no me planteo actitudes heroicas, de esas que tanto gustan en las películas sobre "valerosas" (casi santas) personas con alguna enfermedad mortal. Primero, porque, y con todo respeto, yo estoy convencida de que hay destinos peores que la muerte. En segundo lugar, porque la fibromialgia no mata, ni da para esas "grandes" heroicidades.

   Quiero, para mí, esos pequeños actos cotidianos de valor: quiero observarme, imaginarme, reconstruirme y, activamente, estar en el centro de esa galería que es el mundo aunque tenga, como Frida, que trasladar mi cama y rodearla de mis entrañables amigos...esos que están presentes siempre, no importando el qué ni el cómo.







1 comentario:

Adriana Castro dijo...

Muy buena tu pagina Lupita!!!